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Cuál hubiese sido el semblante de Tito Quincio Flaminio, que comparamos á Filopemen, pueden verlo los que gusten en un busto suyo de bronce, que con una inscripcion en caracteres griegos se conserva en Roma junto al Apolo grande traido de Cartago enfrente del circo: en cuanto á sus costumbres, dícese que fué de genio pronto para la ira y para los favores; aunque no del mismo modo, pues siendo ligero y no rencoroso en el castigar, los beneficios los llevaba hasta el extremo, mirando constantemente con amor ó inclinacion á aquellos á quienes habia favorecido, como si hubieran sido sus bienhechores, teniéndolos por la mejor posesion: asi los conservó siempre en su amistad, y se interesó por ellos. Siendo por carácter muy amante de honores y codicioso de gloria, aspiraba á hacer por sí acciones generosas é ilustres, y se complacia más en hacer bien á los que á él acudian que en ganarse la voluntad de los poderosos, considerando á aquéllos como objeto de su virtud, y á éstos como rivales de su gloria. Educado en la crianza propia de las costumbres militares, por haber tenido en aquella época Roma muchas y porfiadas guerras y sér este el arte que aprendían los jóvenes ante todas cosas, primero fué tribuno en la guerra contra Aníbal á las ordenes de Marcelo, entónces cónsul. Muerto Marcelo en aquella celada, fué Tito nombrado prefecto de la region Tarentina, y luégo del mismo Tarento despues de recobrado, donde se acreditó en gran manera, no ménos por su justicia que por sus disposiciones militares; por lo cual, habiéndose enviado colonias á dos ciudades, á Narnia y Cosa, fué para su establecimiento nombrado presidente y fundador.
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