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Arquidamo, hijo de Zeuxidamo, despues de haber reinado con gran crédito en Esparta, de Lampito, mujer apreciable por su conducta, dejó un hijo llamado Agis; y otro más jóven de Eupolia la de Melisipides, llamado Agesilao. Como por la ley correspondia el reino á Agis, Agesilao, que habia de vivir como particular, se sujetó á la educacion recibida en Lacedemonia, que era dura y trabajosa en cuanto al tenor de vida, pero muy propia para enseñar á los jóvenes á ser bien mandados. Por esto se dice que Simónides llamaba á Esparta domadora de hombres, á causa de que con el auxilio de las costumbres hacía dóciles á los ciudadanos, y sumisos á las leyes, como potros domados bien desde el principio; de cuyo rigor libertaba la ley á los jóvenes que se educaban para el trono. Así hasta esto tuvo en su favor Agesilao, entrar á mandar no ignorando cómo se debia obedecer; por lo cual fué entre los reyes el que en su genio se avino y acomodó más con los súbditos, juntando con la gravedad y elevacion de ánimo propias de un rey, la popularidad y humanidad que lo inspiró la educacion.
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