| |
En cuanto terminaron los funerales, corrió el pueblo con antorchas á las casas de Bruto y Cassio, siendo rechazado con gran trabajo: en su camino encontró á Helvio Cinna, y á consecuencia de un error de nombre, tomándole por Cornelio, á quien odiaba por haber pronunciado el día anterior un discurso vehemente contra César, le mató y paseó su cabeza clavada en una pica. Más adelante se alzó en el foro una columna de mármol de Numidia, de una sola pieza y de más de veinte pies de altura, con esta inscripción: AL PADRE DE LA PATRIA, y por largo tiempo fué costumbre ofrecer sacrificios al pie de ella, hacer votos y terminar ciertas diferencias jurando por el nombre de César.
| |