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A petición de su suegro L. Pisón, abrióse su testamento, leyéndose en casa de Antonio. César lo había hecho en los últimos idus de septiembre, en su posesión de Lavicum, encargando después su custodia á la superiora de las vestales. Dice Q. Tuberón que en todos los que hizo desde su primer consulado hasta el principio de la guerra civil, instituía heredero á Cn. Pompeyo, y que lo había dicho así en sus arengas al ejército. Pero en el último instituía tres herederos, que eran los nietos de su hermana, á saber, Q. Octavio en las tres cuartas partes, y L. Pinario con Q. Pedio en la restante, en la última cláusula adoptaba á C. Octavio y le daba su nombre; nombraba tutores de su hijo, para el caso en que naciese alguno, á la mayor parte de los que le hirieron, estando Decimo Bruto inscrito en la segunda clase de sus herederos. Legaba, en fin, al pueblo romano sus jardines cerca del Tíber y trescientos sextercios por cabeza.
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