| |
En el verano siguiente, fin del primer año de las treguas, que se cumplieron el día de las fiestas Píticas, los Atenienses echaron de la isla de Delos a los moradores, porque les pareció por alguna causa antigua que no vivían dignamente y que no restaba por hacer más que aquello para cumplir y acabar la purificación de dicha isla, según lo antes referido, pues, habiendo quitado las sepulturas y monumentos de los muertos, convenía también lanzar de allí a los vivos que hacían mala vida para aplacar del todo la ira de los dioses. Los echados de la isla se fueron todos a la ciudad de Adramitio, en tierra de Asia, a donde Farnaces les daba lugar para que habitasen conforme iban llegando.
| |