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Dioscórides.- Sobre la materia medicinal
Traducción castellana de
Andrés Laguna
Impresor
?
Biblioteca de procedencia
Universidad de Murcia
Lugar y año de edición
?, 1651?
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Datos complementarios

La noticias que conservamos de Dioscórides proceden, sobre todo, de la introducción de su obra. Sabemos que era oriundo de Anazarbo, ciudad de la región anatolia de Cilicia. Su año de nacimiento es desconocido y a lo más que podemos llegar es a afirmar que escribió su obra probablemente en torno a la mitad del siglo I d.C., durante el imperio de Nerón. En el prefacio citado, refiere que su presencia en el ejército le proporcionó la posibilidad de viajar por todo el imperio desempeñando su labor de médico. Y poco más se conoce de él. En cuanto a sus escritos, hoy en día sólo se tiene como auténticamente suyo un tratado, titulado Sobre la materia medicinal, si bien se le atribuyen algunos otros de contenido similar, referidos, sobre todo, a medicamentos y remedios contravenenos. La obra se estructura en cinco libros, en los que, en función del uso de los remedios estudiados, analiza algo más de 800 sustancias procedentes del reino animal, mineral y, sobre todo, del vegetal, que ocupa tres cuartas partes del total. A ellos añade el estudio de otras derivadas de ellas, como perfumes, ungüentos, gomas, jugos, aceite, vino, etc.

El autor de la traducción de la obra de Dioscórides al castellano que podemos ver es Andrés Laguna. Nació en torno a 1511 en Segovia en el seno de una familia conversa. A partir de 1525 estudia en Salamanca, donde, además de aprender Latín, obtiene el grado de Bachiller; tras lograrlo, marcha a París en 1528: allí estudia Griego y Anatomía, siendo condiscípulo de Andrés Vesalio; además, aprendió Botánica con Andrés Ruelio. Regresó a España en 1536 y, como prueba del prestigio de que ya gozaba entonces, fue reclamado por la Universidad de Alcalá para impartir clases, labor que desempeñó hasta aproximadamente 1540; desde entonces, su vida transcurre por distintos países de Europa: Inglaterra, Países Bajos, Francia, Alemania, Italia, país que influyó extraordinariamente en él durante el resto de su vida: así, en Bolonia, en 1545, logra el título de Doctor en Medicina y, con posterioridad, viaja a Roma, donde fue honrado por el papa Pablo III con algunos puestos de relevancia. En Italia permanece hasta 1554, nueve años intensos en los que tomó contacto con los ambientes culturales humanistas más importantes y que lo marcaron en su trabajo. Tras viajar, de nuevo, por distintos países de Europa retorna a España en 1557; murió en Guadalajara en 1559.

Andrés de Laguna fue un hombre de su tiempo; fue un humanista que desplegó una labor ingente en todos los campos del saber. Se dedicó al estudio de los autores antiguos: tradujo al latín diferentes escritos de Aristóteles y algún diálogo de Luciano; en castellano publicó una traducción de las Catilinarias de Cicerón; por su formación médica, trabajó asimismo con obras de Hipócrates y Galeno, y fue autor de algún tratado sobre anatomía. Pero, sobre todo, el nombre de Andrés Laguna quedó vinculado al de Dioscórides; el tratado de Dioscórides sobre los remedios medicinales fue ampliamente traducido a distintas lenguas europeas durante el siglo XVI: en 1542 vio la luz la versión italiana de C. Trojano; en 1546, la alemana obra de J. Danz; Andrés Laguna, en efecto, fue el autor de la traducción castellana más importante de la obra de Dioscórides; fue publicada en Amberes en 1555 y conoció diez ediciones desde esa fecha hasta el siglo XVIII. Pero Laguna no se limitó sólo a traducir del griego, sino que acompañó su versión con anotaciones eruditas que la explicaban, en las que incorporaba, además, los nombres que las distintas sustancias recibían en diferentes lenguas europeas, antiguas y modernas, y en árabe; y, junto a todo ello, siguiendo la tradición de los códices más antiguos, la versión estaba ilustrada por una gran cantidad de grabados, unos tomados de quien probablemente fuera el mayor estudioso de Dioscórides en el siglo XVI en Europa, el italiano Pier Andrea Mattioli (1500-1577), y otros hechos por encargo del propio Laguna. Fue una obra importante en su momento, pues ponía al alcance de la mano un conjunto de contenidos muy provechosos en aquel entonces y Laguna lo hacía en castellano en un momento en que muchos estudiosos no veían claro todavía el uso de las lenguas vernáculas en el ámbito científico.

El ejemplar presente en la Biblioteca de la Universidad de Murcia está mutilado en buena parte. Sin embargo, en algún momento concreto, alguien interesado en su contenido lo completó de forma manuscrita a la vista de otro ejemplar. De este modo, las páginas escritas a mano se alternan con las impresas, sobre todo en la parte inicial y al final. Es, por tanto, un volumen muy peculiar con relación a otros en muchos aspectos. Si se compara, por ejemplo, con la edición de Salamanca de 1566, presenta algunas diferencias, algunas de ellas notables. Así, no se recogen las páginas de autorización del Rey ni la epístola dedicatoria; la portada de este volumen nuestro no coincide con la de Salamanca; más bien, parece que ha sido rehecha por quien ha completado el volumen utilizando sólo una parte del contenido de las páginas iniciales ‘originales’: reproduce un medallón con la imagen de Andrés Laguna que en la edición de Salamanca aparece en la página 3; sobre ella, aparece el mismo título completo de la portada de la edición impresa y, en el lateral, el año 1651; no hay ninguna referencia más; en el reverso leemos el soneto que “Don Luis de la Cerda dedicó al doctor Laguna”, que en la edición impresa completa aparece bajo el medallón. Es evidente que quien completó el ejemplar lo hizo a partir de una edición de 1651 (la que hubo ese año apareció en Valencia y se imprimió en la tipografía de Claudio Mace); sin embargo, como faltan las hojas que completó, no podemos estar seguros de la edición a la que pertenece la parte impresa. En cualquier caso, las páginas manuscritas alcanzan unas 70 entre las 110 primeras y, en la parte final, suman otras 35. El final del volumen presenta notables diferencias con relación a la edición de Salamanca que hemos citado: en ésta se incluye como libro VI un tratado relativo a los venenos que, hoy en día, no se atribuye a Dioscórides; sin embargo, el ejemplar que podemos leer en la Biblioteca de la Universidad de Murcia finaliza con el libro V, faltando, por tanto, las páginas que van desde la 569 a la 616 presentes en la edición de Salamanca; además, el autor que ha completado este ejemplar sólo ha reproducido los índices finales de forma parcial (faltan los correspondientes a los nombres griegos, latinos, árabes, catalanes, italianos, franceses y alemanes), y en las últimas veinte páginas, incorpora diferentes recetas que nada tienen que ver con el tratado de Dioscórides.

Referencias
Andrés Laguna, Pedacio Dioscórides Anazarbeo, acerca de la materia médica medicinal y de los venenos mortíferos. Edición facsímil de 1566, con estudios introductorios de P. Laín Entralgo, J. Riera Palmero, F.J. Puerto Sarmiento, A. Miguel Alonso, J. Esteva de Sagrera y J.L. Tamargo Menéndez. Fundación de Ciencias de la Salud. Barcelona, 1999.
Dioscórides,Plantas y remedios medicinales. Introducción, traducción y notas de Manuela García Valdés. Gredos. Madrid, 1998.

 
  Miguel E. Pérez Molina
Universidad de Murcia
 
 


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