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Nueva idea de la tragedia antigua o Ilustración última al libro singular de Poética de Aristóteles Stagirita
Autor
Jusepe Antonio González de Salas
Impresor
Francisco Martínez
Biblioteca de procedencia
Universidad de Murcia
Lugar y año de edición
Madrid, 1633
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Datos complementarios

Tenemos aquí un ejemplar de la primera edición de la Nueva idea de la tragedia antigua o Ilustración última al libro singular de Poética de Aristóteles Stagirita del erudito Jusepe Antonio González de Salas, publicada en la imprenta madrileña de Francisco Martínez en 1633. Faltan la hermosa portada alegórica y el cuadernillo de preliminares, en el que se pueden leer, junto con las preceptivas licencias y los sumarios del contenido, una dedicatoria al conde-duque de Olivares, un prólogo “Al estudioso” y una breve advertencia titulada “El impressor a los lectores”. Se echan también de menos los grabados con imágenes de Aristóteles, de Séneca y de un personaje cómico que contribuyen a amenizar la farragosa tipografía del libro.

Hemos de celebrar, sin embargo, la integridad del volumen en lo que a partes del tratado se refiere. Consta la Nueva idea de una primera parte (págs. 1-211), estructurada en trece capítulos o secciones en los que se comenta, parafrasea y amplifica la Poética de Aristóteles, en sus contenidos relativos al género trágico, precedidos de una introducción en la que González de Salas adelanta la materia de su obra y expone cuestiones de poética in genere como la imitación o la dicotomía ars / ingenium. Ha de notarse que la correspondencia entre el texto aristotélico y el discurso de laNueva idea no es absoluta, de manera que sería inexacto considerar esta última una mera versión del primero. Con su Ilustración González de Salas pretende restituir a la verdad los pasajes más oscuros de la Poética y devolver su sentido originario a los más controvertidos, teniendo que echar mano de frecuentes excursos, algunos tan prolongados que llegan a ocupar capítulos enteros, como es el caso del secciones VI-XI, llenas de noticias eruditas sobre la música, la danza, la representación y el aparato del teatro antiguo que vienen a completar el embrionario pasaje de Poética, 1450b, 16-21. Para sus explicaciones y comentarios, el autor se sirve de las teorías literarias previas, convenientemente criticadas, de sus conexiones con prestigiosos eruditos extranjeros y de los argumentos esgrimidos en las principales polémicas sobre la producción teatral de entre siglos, hasta el punto de que la Nueva idea constituye una auténtica summa o compendio del saber literario barroco sobre el drama.

La segunda parte (págs. 213-363) tiene título propio, Tragedia práctica y observaciones que deben preceder a la tragedia española intitulada “Las troyanas”, y está compuesta por la traducción que el propio González de Salas hace de la Troades de Séneca, propuesta como tragedia modélica, perfectamente ajustada al patrón descrito en la precedente Ilustración, y por unas observaciones preliminares en las que justifica su elección y da noticias sobre el autor latino y su obra, de acuerdo con la práctica habitual de los editores de textos clásicos, que acompañaban sus textos fijados con un número considerable de páginas introductorias o explicativas.

La tercera parte, con numeración propia (págs. 1-24), es un opúsculo que lleva por título El theatro scénico a todos los hombres y en el que el propio Teatro toma la palabra para hacer una autodefensa en clave de filosofía moral. Se trata de un auténtico ejercicio oratorio en el que se despliega en toda su extensión la alegoría del gran teatro del mundo y se acumulan los tópicos habituales del teatro, como el que hace de la comedia una magistra vitae o el que subraya la utilidad pública de la tragedia, para ofrecer una visión complementaria del contenido puramente teórico-descriptivo de la Ilustración, más atenta al prodesse que a la dimensión estética del género.

Cierra el libro uno de los productos más peculiares de los libros científicos de los humanistas, la Bibliotheca escripta, que no presenta numeración. Rara es la edición de textos clásicos que no se enriquece en esta época con un juego de índices como el que presenta la Nueva idea. Se trata de un índice de los autores citados, en el que cada autoridad va acompañada en todos los casos de unas noticias mínimas relativas a la profesión y al lugar de origen, y en algunos, a su pertenencia a un determinado pensamiento filosófico o escuela. La factura de este elenco de autores distingue, precisamente, este tratado de las poéticas españolas previas y nos dice que nos encontramos ante un trabajo eminentemente filológico y no de pura especulación teórica.

Con todo, la Nueva idea de la tragedia antigua es la obra cumbre de las doctrinas aristotélicas en España, tanto por su situación cronológica, al final de la serie de teóricos de la literatura integrada por López Pinciano, Carvallo y Cascales, como por el hecho de ser el último gran tratado de nuestra teoría literaria que aborda en todas sus facetas la cuestión del género trágico. González de Salas es el más fino y exhaustivo estudioso del drama en la España áurea, pero su importancia no reside solo en esto, sino que se extiende al campo de la erudición grecolatina, a su actividad como traductor e historiador del mundo clásico, a su papel en la difusión del senequismo en España, y a otros aspectos secundarios como su particular propuesta ortográfica o su labor como editor de textos antiguos y coetáneos.

González de Salas es, ante todo, un humanista. Lo es por el dominio de los moldes retóricos en la exposición de la materia. Lo es también porque convierte la Nueva idea en un tesauro, en el que caben todos los saberes, presididos por el principio de la variedad, y subordinados a un riguroso método de adquisición y administración del conocimiento. De igual forma, encontramos en este libro todas las disciplinas propias del humanista, desde los ejercicios de crítica textual al cultivo de la poesía, pasando por la traducción y las efusiones oratorias. Podemos, pues, integrar con facilidad al autor en una sociedad de eruditos polifacéticos, cuyo paradigma es Justo Lipsio, con absoluto dominio de las herramientas y tecnicismos filológicos y en posesión de una desarrollada mentalidad profesional. Una elite intelectual no solo española, sino europea, descrita en las páginas del Discurso de las letras humanas de Baltasar de Céspedes, con cuyos moldes se formó toda la generación de González de Salas, Francisco de Quevedo o Baltasar Gracián.

Bibliografía mínima:
González de Salas, Jusepe Antonio, Nueva idea de la tragedia antigua, edición y estudio de Luis Sánchez Laílla, Kassel, Edition Reichenberger, 2003, 2 vols.
Moya, Francisca, “Salas, un humanista al trabajo”, Humanismo y pervivencia del mundo clásico II, 2. Homenaje al profesor Luis Gil, Cádiz, Excmo. Ayuntamiento de Alcañiz-Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Aragón-Instituto de Estudios Turolenses-Universidad de Cádiz, 1997, pp. 455-478.
Riley, Edward C., “The Dramatic Theories of Don Jusepe González de Salas”, Hispanic Review, XIX (1951), pp. 183-203.

 
  Luis Sánchez Laílla
Universidad de Zaragoza
 
 


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