Biblioteca Digital Séneca

Grammatica de la lengua griega en idioma español
Autor
F. Martín del Castillo
Impresor
Florian Anisson
Biblioteca de procedencia
Universidad de Murcia
Lugar y año de edición
Lyón, 1678
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El capítulo XVI está dedicado a los numerales, en donde hay que destacar que para las formas cardinales del trece al diez y nueve utiliza la ordenación tardía, δεκατρία, δεκατέσσερα, δεκαπέντε, etc., en vez de la clásica, τρεῖς καὶ δέκα, τέτταρες καὶ δέκα, πέντε καὶ δέκα, etc., y no habla de las formaciones de los distributivos y multiplicativos, aunque, por lo demás, la información que da sobre cardinales y ordinales es muy prolija.

Por último, dedica al nombre un último capítulo, XVII, “De los Nómbres Heteroclitos”, en el que revisa todas aquellas formas de la flexión atemática que no se ajustan a los criterios establecidos en las declinaciones precedentes (ἀκτίς, -ῖνος; μέγας, μεγάλη, μέγα; ὕδωρ, -δατος; Ζεύς, Διός; γυνή, γυναικός, etc.).

El capítulo XVIII está dedicado a los pronombres. Se ocupa de los personales y posesivos, con especial hincapié en las variantes dialectales de las formas, y sigue con los demostrativos e indefinidos. No menciona el pronombre ὅδε, ἥδε, τόδε y llama a αὐτός “relativo”, en vez de anafórico y lo equipara al latín ‘ipse’, sin hacer mención a su valor de ‘idem’; menciona también los pronombres compuestos ἐμαυτόν, σεαυτόν y ἑαυτόν, y acaba con una serie de precisiones sobre particularidades acentuales y variantes de los demostrativos en los diferentes dialectos.

El libro III está dedicado la morfología del verbo. Comienza con la descripción de las distintas conjugaciones:
-“llamese Verbo Barítono aquel que acabando en (ω) no lleva acento pintado sobre el dicho (ω) al qual por devérsele el acçento grace sylábico … se llama Barytono ô Gravitono”.

-“El Circumflexo (alias Contracto) es aquel cúyas dos últimas vocáles fe encógen, abrévian, enlazan, ò contráhen a úna fylaba”.

-“Los en μι son los que tienen por última sylaba MI, que todos con los circumflexos se deríban de los Verbos Barítonos, en séxta forma; ô figura de Conjugacion”.

Define las voces de la siguiente manera: “Activa que acaba en (ω) ô en (μι) Passiva que acaba en (μαι) y Media que participa de activa y de passiva, que tambien acaba en (μαι) en estas tres vóces, se incluyen las de los Vérbos Néutros cómo ὑγιαίνω Hygiainoo (por èstar sáno) Deponentes cómo μάχομαι Machomai (Peleár) & co”.

Y sigue con el verbo en forma personal: “Al Vérbo personal ya explicádo, se llégan Modo: Tiempo: Numero: Persona; y Conjugaciòn”.

Distingue dentro de los modos el “Definitivo, ô Indicativo”, imperativo, optativo, subjuntivo e infinitivo.

Del tiempo dice que “comprehende nueve IX significados temporáles. Los tres primeros son Cardinales: porque de ellos se muéven, y de ellos pénden, y se forman los démas (cómo de las tres raizes Prefente, Preterito, y supino en los Latinos)”. Estos tiempos son: “Instante, ô Presente”, “Preterito perfecto de cosa que ya passò determinádamente” y “futuro de cosa que se hà de hazèr”. Los tiempos dependientes de los “Cardinales” son seis: παρατατικός; “Preterito Imperfecto de cósa que con tardánsa se hizò”, ὑπερσυντέλικος, “Preterito mas, que perfecto de acciòn ya consumáda tiempo antes”. Los aoristos son dos, “priméro y segúndo, que significan de preterito cósa, que passò, ò acaba immediatamente de passàr”, aunque no se distinguen por su significado. Los futuros son tres, los dos primeros con el mismo significado, aunque con diferentes formas, y el tercero, “(usádo en la voz passiva) fe llama μετ’ὀλίγον Melloon que de aquí a poco serà, ô sucederà”.

Habla de las tres personas y los tres números, singular, plural y dual, que se dan en todos los modos y personas, “excépto el Imperativo, que caréce de primera persona, porque ningúno se manda a si mismo”. A continuiación, se explaya en las distintas terminaciones del dual en función de los tiempos y los modos.

De la conjugación dice que “llamáda συζυγία es sólamente úna con XIII. variaciones, formas, ô terminaciones, segùn la diversidad de Vérbos”. Y recalca: “De la Variedàd de díchas fórmas viéne, el que todos los mas dígan ser XIII. las Conjugaciones; no siéndò lo en la verdàd, ni grammaticàl rigòr”. Y las describe: seis “de Vérbos Barítonos en (ω) sin exprésso accénto en dícho (ω). très de Vérbos que acában en (ω) circumfléxo, que se deriban de la séxta fórma barytona: y quatro de Vérbos acabádos en (μι), que provienen de las tres circumfléxas, y de los acabádos en (υω)”. Por último, antes de entrar a exponer la flexión propiamente señala que “necessitamos cuidar de quatro Letras”: el aumento en ε- en el imperfecto, si el verbo comienza por consonante en el presente, “el quàl (ε) se lláma augmento sylabico, por augmentarse sylaba”, o, si lo hace con vocal o “diphthongo mudable”, entonces se construirá el imperfecto con vocal larga, “que por tenèr la prolongaciòn lárga de dòs tiempos se lláma augménto temporal”; la “segunda létra” es la que llama “characteristica” que nunca se pierde, como la α de δράω o π, κ, μ de las formas acabadas en πτω, κτω, μνω respectivamente, ya que son “su Characterística, ô formativa indicativa de fu módo, ô fórma de Conjugaciòn”; la tercera es “toda aquélla vocal, ô diphthongo, que precede a la dicha Characteriftica cómo es el (υ) en τύπτω Typtoo” (sin duda está pensando en alternancias del tipo ἔλειπον / ἔλιπον, aunque el ejemplo que elige no es el más indicado); la “quárta létra, que se déve siempre notàr es la última del Verbo, cómo el (ω) en δράω y τύπτω” (o sea, la desinencia).

Dicho lo cual, pasa a exponer las distintas conjugaciones, señalando la primera persona de todos los temas temporales de cada una de ellas. La primera corresponde a las formas cuyos presentes acaban en -βω, -πω, -φω, -πτω; la segunda, a los en -γω, -κω, -χω, -κτω; la tercera, a los en -δω, -τω, -θω; la cuarta, a los en -ζω, -σσω; la quinta, a los en -λω, -μω, -νω, -ρω, y la sexta, a los “en (ω) puro”. De ésta señala que “llámase (ω puro) quándo entre el siendo létra última, y la létra penúltima no interviéne, ni fe méscla algúna létra, consonánte”, y añade que “la Characteristica Letra de ésta sexta fórma es cualquier vocàl (cómo no sea η) y tódos los diptóngos proprios, y úno improprio υι”, para acabar con que de “dicha VI. fórma Barytona de (ω púro) se dedúsen las III fórmas de Vérbos circumflexos, “ô contractos”, a saber, los en -ῶ de -άω, los en -ῶ de -έω y los en -ῶ de -όω, primera, segunda y tercera “fórma de circumfléxos” respectivamente. Pero es que de estos “vérbos circumfléxos (que provinieron de los Barítonos de fexta forma) se derivan los Vérbos acabados en μι Mi, cúyas fórmas son IV”: la primera corresponde a verbos del tipo τίθημι, que explica a partir de -θῶ (‹-έω); la segunda, a ἵστημι (‹ἵστῶ ‹ἱστάω); la tercera, a δίδωμι (‹διδῶ ‹διδόω), y la cuarta, a ζεύγνυμι (‹ζευγνύω ‹ζεύγω).

A continuación habla del “Verbo Substantivo” εἰμί, que lo explica a partir de ἔω, e insiste en que no hay que confundirlo con εἶμι “ir” ó ἠμί “decir” y pasa a exponer detalladamente la flexión de εἰμί.

Este apartado de la flexión verbal acaba con un repaso general al paradigma de τύπτω, al igual que actualmente se hace en las gramáticas con λύω, sobre el que se explican los procedimientos de formación de los diferentes modos y tiempos, a modo de explicación unitaria de la conjugación griega “apuntándo à el márgen los fináles de las restantes, quándo várian en sus terminaciónes, pára que conoscída la priméra fórma de conjugàr nos séa facìl procedèr a las demàs”. Esa descripción de particularidades es bastante detallada, ya que entra, por ejemplo, en cuestiones tan puntuales como que los dorios, al formar el infinitivo, frente τύπτειν, “quitan la (ι) a los Infinitivos y dicen τύπτεν, τύπεν, y τύψεν à veces en lugàr del (ει) ponen (η) y diçen τύπτην τύπην, y τύψην. Los Ionicos ántes de (ειν) añáden ótro (ε) cómo τυπτέειν typtéein (Azotàr) & co”. Es evidente la inexactitud del ejemplo que utiliza para el jonio, pero es su intento de explicar formas del tipo ἐλεεῖν, que aparecen en jonio y en ático y formas jonias del tipo αἰτέειν, τιμωρέειν, que encontramos, por ejemplo, en Heródoto. Acaba el capítulo del infinitivo señalando que “carecen los Griégos de Gerúndios, y supinos”, por lo que utilizan el infinitivo a veces solo y otras con preposición y artículo neutro como giros equivalentes a esas formas latinas, y ejemplifica con ὥρα πορεύεσθαι ἔστι “(Hóra eundi eft. Hora es de ir)”, πορεύομαι πρὸς τὸ τύπτειν “(Voì a azotàr)”, ἐν τῷ δειπνεῖν “(en cenar) por decìr (en cenándo)”, τοῦ νικᾶν ἕνεκα ἦλθε “(Vicendi caufa venit) Vino por cáusa de vencèr”, si bien cabría preguntarse sobre la idoneidad de un ejemplo πορεύομαι πρὸς τὸ τύπτειν, en vez de, en todo caso, πορεύομαι πρὸς τὸ τυπεῖν.

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  Antonio Lillo
Universidad de Murcia
 
 


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